Reducir la merma en flexografía: dónde se va el material
La merma en flexografía —el material que se pierde en el arranque y los ajustes— es uno de los mayores costos ocultos, y donde menos se mira. Reducirla es la palanca más rentable con márgenes estrechos y pedidos cada vez más cortos, y se ataca desde la preprensa.
Por iFlexo · 24 de julio de 2026
La merma en flexografía —el material que se pierde en el arranque y en los ajustes de máquina— es uno de los mayores costos ocultos del proceso, y justo donde menos se mira. Reducirla es la palanca más rentable en un mercado de márgenes estrechos y pedidos cada vez más cortos, y se ataca desde la preprensa, no desde la prensa.
¿Qué es la merma en flexografía y por qué importa?
La merma es todo el material impreso que no llega a producto vendible: el que se gasta hasta lograr registro y color, el de los cambios de trabajo y el de los reprocesos. No aparece como una línea en la factura, pero es dinero real. Y su peso crece cuando los pedidos son pequeños: en un tiraje corto, el material del arranque puede representar una fracción enorme del total.
Dónde se va el material
- Arranque: el material que corre hasta llegar al color y al registro aprobados.
- Cambios de trabajo: cada montaje nuevo consume material de ajuste.
- Empalmes y colas de bobina: pérdidas propias del manejo del rollo.
- Reprocesos: el trabajo que se repite porque no dio el color de la prueba.
- Paradas a mitad de tiraje: limpiar el anilox o corregir el color también genera desperdicio.
El arranque: el momento donde más se pierde
El arranque es el punto crítico. Cuanto más tarda la máquina en llegar al color objetivo —y cuantos más ajustes a mano haga el operario—, más metros se van a la basura antes de la primera pieza buena. Con pedidos pequeños y muchos cambios de trabajo por semana, se arranca muchas veces, así que cada minuto y cada metro de arranque se multiplican.
El punto clave: un arranque largo casi nunca es culpa de la máquina. Suele venir de planchas que no son consistentes entre sí, de curvas que no corresponden al proceso real o de no tener una referencia de color medible. Todo eso se define antes de la prensa.
Cómo reducir la merma desde la preprensa
- Curvas calibradas para tu proceso: hechas para tu anilox, tu tinta y tu sustrato, acortan el camino al color aprobado.
- Una prueba de color que se cumpla: si la prueba de color predice el impreso, el operario arranca hacia un objetivo claro, no a tientas.
- Planchas consistentes: si cada juego se comporta igual, no hay que reajustar la máquina en cada trabajo.
- Anilox medido: uno por debajo de su volumen obliga a compensar con presión y a alargar el arranque. Más en el rodillo anilox.
- Color bajo control: la gestión de color convierte el arranque en un procedimiento repetible.
Desde nuestra experiencia: cada día los márgenes en flexografía son más estrechos, y eso empuja a los impresores a buscar cómo reducir costos, sobre todo ahora que los pedidos son de menor cantidad. La clave está en reducir las mermas de material, porque es justo donde casi no se presta atención: por dar un ejemplo, en todo el material que se va en el tiempo que toma llegar al color de impresión, en todos esos ajustes.
Menos merma, mejor costo por millar
Cada metro que no se desperdicia y cada minuto de arranque que se ahorra bajan el costo real del trabajo. Por eso la merma se ataca en el mismo lugar donde se decide la calidad: en la preprensa. Conoce nuestras planchas flexográficas Kodak Flexcel NX, calibradas para tu proceso, y revisa la guía de flexografía para el panorama completo.