Viscosidad de la tinta flexográfica: por qué controlarla
La viscosidad es la resistencia de la tinta a fluir, y en flexografía lo cambia todo: una tinta más densa fluye peor por las celdas del anilox y los canales de la plancha, y el color se mueve. Se controla midiendo con copa de flujo y manteniendo un rango en máquina.
Por iFlexo · 24 de julio de 2026
La viscosidad es la resistencia de la tinta a fluir, y en flexografía lo cambia todo: una tinta más densa fluye peor por las celdas del anilox y por los canales de la plancha, y el color se mueve aunque la tinta sea la misma. Se controla midiéndola con copa de flujo y manteniendo un rango adecuado durante todo el tiraje.
¿Qué es la viscosidad y por qué importa tanto?
La viscosidad determina cuánta tinta llena las celdas del anilox y cuánta se libera hacia la plancha. Si la tinta está más espesa, fluye menos y llena peor las celdas; si está más fluida, entrega de más. En ambos casos el color cambia sin que se haya tocado el archivo ni la máquina. Es la variable de tinta que más color mueve. Más contexto en la guía de tintas flexográficas.
Cómo se mide
El método estándar en producción es la copa de flujo —Ford, Zahn o DIN—: se llena la copa, se cronometra cuántos segundos tarda en vaciarse por el orificio, y ese tiempo es la medida. Es sencillo, barato y suficientemente preciso. También existen viscosímetros en línea que miden y corrigen de forma automática durante el tiraje.
Cada tipo de tinta tiene su rango
No hay un único valor "correcto": el rango de viscosidad depende del tipo de tinta y del trabajo. Las tintas base agua, base solvente y UV se comportan distinto, y cada proveedor entrega su rango recomendado. Lo importante es entrar a máquina dentro de ese rango y mantenerlo.
Qué mueve la viscosidad durante el tiraje
- Evaporación: el solvente o el agua se evaporan continuamente, sobre todo en tinteros abiertos, y la tinta se espesa poco a poco.
- Temperatura: la misma tinta medida a 18 °C y a 28 °C da lecturas distintas. Sin considerar la temperatura, persigues un dato que se mueve solo.
- Velocidad de máquina: el comportamiento de la tinta cambia con la velocidad a la que se somete.
El control mínimo viable: mide la viscosidad al arrancar y anótala junto con la temperatura. Vuelve a medir cada 30 o 60 minutos durante el tiraje. Corrige con el diluyente correcto —nunca con solvente genérico—. Registra el dato junto al trabajo, para que la próxima vez arranques con el valor que ya funcionó.
Desde nuestra experiencia: la viscosidad de la tinta es importante controlarla, porque un líquido, entre más denso, menos fluye por las celdas de los anilox y los canales de la plancha flexo. Entonces hay que tener mediciones precisas que permitan entrar a impresión con un rango de viscosidad adecuado.
Viscosidad y color: la misma cadena
Controlar la viscosidad es controlar el color: es una de las variables que hay que fijar para que el mismo trabajo salga igual entre tirajes. Forma parte de la gestión de color, junto con el anilox medido y las curvas calibradas. Sin viscosidad bajo control, el color deriva de principio a fin del trabajo.